Xalapa, Veracruz.- “Polvo eres y en polvo te convertirás”, dice una religiosa vestida de azul y negro. “Polvo eres y en polvo te convertirás”. Repite un sacerdote de morado y blanco. Las mujeres cierran los ojos, agachan la cabeza. El dedo les marca una cruz de ceniza que les parte en dos la frente.
Sí, la fila es larga, pero esta vez no importa esperar. No hay reclamos, protestas, ni siquiera palabras. Todo es silencio y luz. Los pecados son largos, largo el ánimo del arrepentimiento.
Y es que hoy en la Catedral Metropolitana de Xalapa se celebró el Miércoles de Ceniza, el inicio de la cuaresma, los 40 días de preparación espiritual que anteceden a la Semana Santa.
El Sol se cuela por los vitrales de la Catedral, parece incendiar el piso liso, mientras siguen entrando fieles, hombres y mujeres con fe, venidos de cualquier parte. De la colonia Campo de Tiro, de la Revolución, de San Bruno, de Casa Blanca.
Hay algunos empleados de gobierno incluso, periodistas y trabajadores de oficinas y comercios del Centro que antes de presentarse al trabajo pasan por la iglesia porque hoy es un día laboral.
El sacerdote dice que muchas personas llegan a la Catedral después de las siete de la noche, cuando ya salen de trabajar, y es bonito ver a la gente, porque aunque la Catedral puede estar lejos, es un sitio que siempre invita a la reflexión, que invita a “encontrarnos”.
Eso es precisamente el Miércoles de Ceniza, un periodo de reflexión para iniciar un cambio interior. La ceniza es arrepentimiento, humildad y conversión.
La ceniza es penitencia. Es recordar la mortalidad humana, la vida tan frágil, la esperanza de redimirse de todo.

Entradas relacionadas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *